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El sello de la mafia

Por: JORGE CEBALLOS

Apenas la semana pasada, en este mismo espacio, les comentaba estimados lectores que la seguridad en Chiapas atravesaba un estado de descomposición, incluso, les narraba una serie de sucesos que han venido registrándose en Rómulo Calzada. En nuestra entrega del jueves pasado, hacíamos hincapié el peligro que representa la colindancia con Tabasco y Veracruz, así como la ineficacia de las autoridades locales encabezadas por José Luis Llaven Abarca, y se tiene que decir, por todo el aparato gubernamental.

Criticábamos el jueves 19 de octubre, el hecho que de manera sorpresiva hayan retirado el retén que se encontraba en Carrizal, el cual, dicho sea de paso, servía para poca cosa, porque quienes circulan por la autopista, en la mayoría de las ocasiones ni siquiera eran revisados.

El Dios Cronos, parece darnos la razón en torno a la descomposición en materia de seguridad que prevalece en la entidad. Y, esto lo afirmamos, luego de ver con gran preocupación, el artero asesinato de Eustaquio Rodrigo Santiago Moguel, cuyo cuerpo apareció descuartizado cerca de su domicilio en la colonia La Pimienta.

Las “flamantes” autoridades, “raudas y veloces” como son, de inmediato dieron con el presunto culpable, es más hasta con el móvil del asesinato, presentando en cuestión de horas a quien al parecer es el responsable de este sangriento hecho.

La velocidad con que se “resolvió” este asunto, despierta muchas sospechas, las dudas son generalizadas, quizá los únicos que creen que el caso ha sido resuelto, son las autoridades de la Fiscalía General del Estado, encabezadas por Raciel López Salazar, quienes creen que con esto se quitarán el golpe mediático que implica que, en plena capital de Chiapas, les tiren un cuerpo embolsado y descuatizado.

Sonará duro, no dudamos que hasta peligroso, sin embargo, el hallazgo de ese cuerpo, tiene todo el sello de las bandas del crimen organizado, ese que las autoridades de Chiapas, comenzando por Manuel Velasco Coello, están tratando de minimizar su presencia.

El asesinato y posterior desmembramiento de Eustaquio Rodrigo Santos Moguel, es un hecho por demás alarmante, debería de prender las alertas de todas las instancias gubernamentales de Chiapas, las cuales tienen que trabajar arduamente para que detener la descomposición, de lo contrario, el infierno podría estar a la vuelta de la esquina.

Grave por demás resulta, el hecho de que las mismas autoridades chiapanecas, busquen apagar el fuego con fuego, esto lo decimos, porque el golpe mediático que se soltó durante las horas posteriores al descubrimiento de los despojos humanos, lo apagaron soltando en los medios de comunicación afines al sistema, en portales y en redes sociales, la noticia del esclarecimiento del caso y encarcelamiento del presunto homicida.

Las autoridades locales, están en su derecho y búsqueda de tratar de salir lo menos salpicadas que se pueda en este penoso crimen, pero está en todos –medios, ciudadanía y sectores- aceptar que no vivimos en el mundo color de rosas que nos tratan de pintar.

Es cierto que al menos en el gremio periodístico, algunos buscan congraciarse con quienes dirigen el Estado, para obtener canonjías y prebendas económicas, y así seguir pintando el Velascolandya en el que estamos inmersos, sin embargo, los ciudadanos tienen el derecho de estar informados de manera fehaciente de que sucede.

¿Seguirán presumiendo nuestras flamantes autoridades que Chiapas es el Estado más seguro de México? Ahora solo falta que acuñen la frase más estúpida dicha por Javier Duarte en Veracruz: “ahora solo se roban Frutsis y Pingüinos”. Aquí podrían decir que solo se roban tamales y uno que otro elote hervido, para seguir mostrando que la estulticia está amparada por el poder gubernamental.

Es momento de que quienes dicen ser leales a Manuel Velasco Coello, lo demuestren y se pongan a trabajar, pero hacerlo de manera transparente, y si eso implica que se tengan que hacer rondines en carreteras y en aquellos municipios en donde la violencia está desatada, pues simplemente que se pongan a hacerlo.

Todos son mensajes implícitos, apenas el martes se encontró el cuerpo desmembrado y ayer, Manuel Velasco Coello, fue a San Cristóbal de Las Casas a realizar la entrega de patrullas, como si con eso logrará borrar el mal sabor de boca que no dejó el crimen.

Tienen que tomar el toro por los cuernos, aceptar que Chiapas está en riesgo y que posiblemente ese efecto cucaracha del que venimos hablando desde el año pasado, está llegándonos, aquí no se trata de buscar quienes son críticos del gobernador, se trata de dejar un Estado en paz, en recobrar la tranquilidad para los chiapanecos, aunque eso implique hacer frente a quienes intentan desestabilizar a los ciudadanos.

De lo que estamos más que seguro, es que al menos Juan José “N”, al que presentaron como el responsable del asesinato, por lo menos tendrá que esperar más de un año en prisión, porque al menos hasta diciembre de 2018, para las autoridades seguirá siendo el torvo criminal que asesinó a su cuñado, mientras que a muchos nos parece más un chivo expiatorio para bajar un poco la presión mediática.

Queda claro que, sin operativos carreteros en estos momentos, los delincuentes que huyen tanto de Tabasco y Veracruz, están teniendo vía libre para internarse en Chiapas, en eso las autoridades estatales tienen la palabra, es su responsabilidad recuperar un poco la paz que caracteriza a la entidad y a su gente.

Por lo pronto, a un servidor le queda claro que, por más odio que se le tenga a un cuñado, ninguna persona en sus cinco sentidos podría descuartizar a un ser humano a como encontraron al infortunado de La Pimienta.

¿Hasta cuándo seguirán dándonos atole con el dedo? Nuestras flamantes autoridades deben de pararle un poco al tema mediático de la entrega de despensas y recorridos en zonas dañadas por el sismo, para dar paso a gobernar de manera un poco honrosa el tiempo que les queda al frente de la administración.

Como si nada

Le comentaba que luego de la multa impuesta a Mover a Chiapas, su dirigente Enoc Hernández Cruz, salió a anunciar que impugnaría la sanción del IEPC, porque se le hace mucho pagar 754 mil pesos, por lo que van a buscar quitársela de encima.

Les decía el martes que esto era más que nada circo mediático, para estar en boca de los chiapanecos, pues al parecer la multa es lo que menos le importa al dirigente del partido morado, o al menos así lo demuestra, porque en sus redes sociales se ve que sigue recorriendo el Estado para posicionarse.

Alguien que está preocupado por una sanción de varios miles de pesos, o que busca impugnar una decisión del árbitro electoral, simplemente se mete de lleno a buscar la manera de no tener mayores daños.

Sin embargo, fiel a su costumbre de que solo interese lo que diga el compadre, Enoc Hernández sigue en sus recorridos, sin dejar de aprovechar cualquier espacio y momento para que la gente sepa que existen.

Pues ahí el IEPC tiene la ardua labor de seguir de cerca las actividades que vienen realizando en Mover a Chiapas, para que mientras sigan violentando las leyes, la autoridad siga imponiendo multas para saber quién se cansará primero, así que el tema tiene mucha cuerda, incluso existen personajes ligados a Enoc Hernández que andan cometiendo una serie de ilícitos que podrían devenir en acciones penales, digo, si es que el gran Tlatoani lo permite y no lo cubre con su sangre preciosa y su manto sagrado. Hasta la próxima.
 

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