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Texto y foto: Yeni García

La gastronomía se hizo parte de su vida, la idea de crear una empresa o mercado atraía más su pasión a esta maravillosa profesión y sentirse a gusto con lo que hace, mucho más cuando veía los resultados de su trabajo en ir compartiendo cada conocimiento que fue adquiriendo durante su trayectoria universitaria, hoy a sus 32 años de edad lo vemos dirigiendo uno de los lugares de más prestigio en Tuxtla Gutiérrez.

En esta ocasión nuestro entrevistado de esta sección es el Lic. Roberto Grajales Fernández, originario de Tuxtla Gutiérrez, licenciado en gastronomía egresado del Instituto Culinario de México. Su pasión y profesionalismo en su desempeño lo ha llevado a crear grandes proyectos en esta etapa de su vida y actualmente dirige uno de los mejores lugares aquí en nuestra ciudad capital con Glück Salón de Eventos. En entrevista para Código Sur, Roberto Grajales Fernández nos comparte los inicios de esta productiva y emotiva labor.

Roberto, ¿platícanos porque decides estudiar gastronomía?
-Mis padres siempre me decían que al momento de elegir una profesión la eligiera porque me gustara. El Instituto Culinario de México llego a exponer sobre la licenciatura en gastronomía y me llamo mucho la atención, porque me ha gustado mucho las cuestiones prácticas, en el caso de las materias me gustaba mucho la clase de dibujo, y claro también las materias en donde haya números, cuando nos hablan de la carrera y explicaban que se llevarían materias teóricas pero también prácticas como matemáticas, contabilidad y administración, combinada con las cocinas del mundo e idiomas, esos fueron los factores que me llevaron a decidir estudiar la carrera, esa decisión se las comparto a mis padres y en ese momento me dijeron que si iba a estudiar esa carrera que fuera en la mejor de las universidades y así fue, yo ya tenía todo el material e información lista. Al terminar la preparatoria tenía 17 años, me voy a Puebla a estudiar y en ese entonces aún era de cuatro años la duración de la carrera y a los 21 años finalizo la licenciatura y en ese momento me regreso a Tuxtla y comienzo a dar clases.
-¿En dónde comienzas a dar clases y porque decides iniciar así tu profesión?
- Comienzo a tocar puertas, y vi que los salarios eran bajísimos, por eso comencé a dar clases en la Universidad del Valle de México y al año me integré a la Salazar Narváez, después me llaman de la Unach para la carrera de Turismo y por ultimo me integré a la Unicach, en cada semestre fui ingresando a cada una de las universidades y ahí aprendí mucho, porque para poder saber dirigir tienes que comenzar desde abajo, posteriormente tú vas adquiriendo la experiencia y sobre todo siempre hay que tener en mente que, como muchos jóvenes hoy en día piensan, al egresar de la carrera de gastronomía vas a ganar mucho dinero, no es así, tienes que ir paso a paso y así fue como lo fui aplicando en mi vida. Gracias a Dios las puertas se me fueron abriendo porque en ese entonces no existían licenciados en gastronomía y ahí supe que fue la mejor decisión de estudiar la carrera.
-¿Platícanos de la oferta laboral que te ofrece la UNICACH?
-Me ofrecen la coordinación de la carrera, tenía 23 años de edad, y ahí me quedo seis años, dejo la Universidad del Valle de México y la Unach, me quedo con la Salazar Narváez continuando dando clases. Cabe mencionar algo muy importante, al terminar la carrera a los 21 años, inmediatamente comencé a estudiar la maestría en administración, y posteriormente el doctorado, finalmente terminándolo cuando tenía 26 años de edad, en ese año fue cuando me uno en matrimonio con mi esposa, y al tener 29 años de edad, decido hacerme cargo de unas empresas, era un botanero que se llamaba El Crispín, que ahora es un salón de fiestas, el salón jardín Bianco, el hotel Chiapas Hotel Express y un hotel en San Fernando.
-¿Cómo lograste administrar los tiempos durante esta etapa y sobre todo a que retos te tuviste que enfrentar para lograr lo que hoy tienes?
-Siempre fui muy claro con la directora de la Unicach, y cuando me ofrecieron la coordinación estaba terminando la maestría y quería iniciar el doctorado, a ella le pareció bien la idea de que continuara preparándome porque los resultados se verían reflejados en mi desempeño y sobre todo con la experiencia vas respaldado para tener un impacto en el gremio, porque hay empresas acreditadoras que te ayuda mucho, y sobre todo hacer de tu profesión algo de calidad.
-Hablemos de Glück ¿Cómo inicias con el proyecto?
- El proyecto de Glück nace con la necesidad de tener un salón de eventos, eso fue cuando buscaba un salón para mi boda, y vimos que no había espacio hasta después de un año, ahí supe que estaba el nicho de mercado. En un inicio Glück iba ser restaurante, al platicar con los socios se le dio un giro y nace el salón de eventos, que ahora tenemos dos áreas para mil ochocientas personas, es un proyecto muy grande y ha gustado, inicialmente iniciamos el proyecto para mil personas, posteriormente el salón se amplia y hoy Glück te ofrece algo diferente.
-¿Cuántos personas conforman la plantilla de Gluck?
-De base somos quince personas, pero hemos hecho eventos en conjunto en las dos áreas y hemos laborado hasta ciento cincuenta personas en eventos simultáneos, porque tenemos el salón y aparte el jardín.
-¿Cómo aplicas tus conocimientos como licenciado en gastronomía en la administración de Gluck?
-Siempre pensé que para mandar hay que saberlo hacer, para mí ha sido muy importante estudiar gastronomía y no era mi idea estar al frente de una cocina; el crear paquetes, abrir mercado es lo que me gusta, es importante saberlo hacer para poder compartir con los demás y crear algo en conjunto. Los chefs que están aquí en Glück, hacemos muy buen equipo en cocina y claro compartimos opiniones le vamos dando forma a lo que vamos creando, ¡Somos un gran equipo!, aquí todos creamos y es Glück el que sale ganando, sobre todo para darle la confianza al cliente y ofrecerle productos y platillos de la mejor calidad.
-¿Por qué el nombre de Glück?
- Glück significa fortuna en alemán, me gusta mucho la cultura alemana por cómo vivió dos guerras y la superación que tuvieron, como renacieron y se volvieron nuevamente una potencia mundial, eso habla de una mentalidad muy positiva, muy propositiva; por ello al pensar en un nombre pensé en algo diferente, y dije esa palabra es la indicada, me dio una corazonada y sobre todo el significado que tiene, considero que uno mismo hace su fortuna, siempre y cuando tenga uno la mentalidad y positivismo, no creo que es una moneda que esta al aire, yo creo que uno cosecha lo que en el camino ha ido sembrando, pero siempre tener esa fortuna positiva.
-¿Cuál consideras que ha sido el ingrediente fundamental que te ha llevado al éxito en lo que has creado?
-La constancia, el respeto y la disciplina. Me considero una persona que no se da por vencido tan fácilmente, no me quedo cruzado de brazos, me gusta trabajar mucho, la constancia hace que tu equipo te vea comprometido y eso crea un efecto de que ellos también se pongan la camiseta y que estén con uno, sobre todo en las jornadas de eventos. En las pláticas que tenemos con el equipo hemos hecho una combinación de amistad y de compromiso haciendo parte de mi familia.

La clave del éxito
-¿Cuál ha sido la clave de tu éxito con Glück?

- El equipo del que me he rodeado son personas muy capaces que gracias a Dios me los puso en el camino, me siento muy contento con el equipo porque es la base fundamental del crecimiento de Glück, el apoyo de mi familia, la orientación de mis padres, el apoyo y consejo de mi esposa ha sido fundamental, ha sido mi soporte, me ha dado muchos consejos mi esposa y mis padres desde muy pequeño me enseñaron a esforzarme y es lo que aplico en mi vida, son mis pilares y sobre todo bien equilibrado te lleva a tener un crecimiento muy alto. Considero que la clave del éxito no es solo mío, sino de todo mi equipo de trabajo, el crédito para ellos también y sobre todo los socios que conformamos Glück. 

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