b_400_0_16777215_00_images_portada_carmita-hernandez.jpg

Texto y fotos: Sergio Melgar
Paredón, Tonalá.- De las 107 mini casas que Fundación Azteca se comprometió a hacer en Paredón a igual número de damnificados, ha concluido sólo el 40 por ciento de ellas, están inconclusas 67 pero las viviendas no tienen fosa séptica, tanque de agua, repello ni piso, además de que todas las casas concluidas fueron techadas con asbesto, material cancerígeno.

Don Tomás Manuel, que vive en el barrio Juan Sabines II, señala que las mini casas son de 6 metros de frente, por siete metros de fondo, construidas con blocks de cemento, pero no cuentan con fosa séptica, repello, piso y el techo es de lámina de asbesto, un material altamente cancerígeno prohibido en Europa, Chile y Estados Unidos, por desprender un polvo que se aloja en los pulmones.
“Aquí a mi casa vinieron, construyeron a medias, porque falta el techo y el repello, pero mi casa no tiene repello, ventanas, piso, y es casi la mitad de las que hay en Paredón, sólo las del centro están terminadas, pero tampoco tienen fosa, ni rotoplás ni repello”, subraya en entrevista, ya que junto con sus hijos vive en un patio, que le prestó su hermano.
Las miniviviendas, tienen una sala-comedor de 3 metros de frente, por 4 de fondo. Cada una de las dos recámaras mide 3 metros de frente por 3 metros y medio de fondo. La cocina mide metro y medio de frente por dos metros de fondo, así como el baño que está a un lado.
En el patio de atrás, no hay fosa séptica, pero tampoco hay piso de loseta en toda la casa: hay piso de cemento firme, rústico, porque ni siquiera es liso.
Don Tomás Manuel se quedó con su folio número 1414 de SEDATU porque nunca le entregaron las dos tarjetas para el fondo de 120 mil pesos. “Nos dijeron que nos iban a dar el apoyo federal, porque habíamos sido favorecidos con las casas de Fundación Azteca, que por eso no nos iban a dar los 120 mil pesos”.
“Pero mire usted-continúa- esta mini casa: ya vino un perito y nos dijo que estas casas no valen ni los 80 mil pesos, sobre todo porque no tienen fosa séptica, ni están repelladas por dentro, ni por fuera. Mi casa no era así: mi casa era de 8 metros de frente por 12 metros de largo. Era más grande, más amplia, créame que no van a caber ni la cuarta parte de muebles que tenemos”.
Supuestamente, refiere, las casas están valuadas en 120 mil pesos, pero ha venido constructores y dicen que estas mini casas no valen ni los 80 mil pesos. “No nada más soy yo, somos más de 65 damnificados que no recibimos tarjetas, el apoyo de 120 mil pesos, allí está la lista”.
A don Manuel le dijeron que antes del 20 de enero tienen que quedar concluidas las 107 casas de Fundación Azteca, pero no avanzan, sólo han concluido 40 de ellas, “por eso quiero pedirle al gobierno que nos apoye más, porque nadie ha venido a ayudarnos, que se pongan la mano en el corazón, porque somos muchos que no nos llegaron las tarjetas de SEDATU”.

Nunca me llegaron las tarjetas, preferí pedir un préstamo al ISSSTE: Chus Zavala

El profesor Jesús Zavala de los Santos, vecino de don Tomás, tuvo daño total en su casa de dos pisos, llegó maquinaria de SOPYC a demolerla completamente y nunca le llegaron las dos tarjetas de SEDATU, a pesar de que tiene folio, por eso después de tres meses pidió un préstamo de 135 mil pesos al ISSSTE, para reconstruir su casa.
En entrevista con Código Sur, el profesor jubilado Chus Zavala, con número de folio 958 de SEDATU, dijo que SOPYC después de que demolió su casa, fue a poner una lona con la foto de su casa y la demolición, pero nunca le llegaron las tarjetas.
“No aparezco en el sistema, a pesar de tener folio: ya fui a reclamar, somos 65 damnificados con daño total que tenemos número de folio, pero nunca nos dieron las tarjetas de SEDATU y cuando reclamamos, nos dijeron que ya se había terminado el dinero”.
Dice que a raíz de la negativa, solicitó un préstamo al ISSSTE, con descuento vía nómina, por 135 mil pesos para iniciar la reconstrucción de su casa, pero él y su familia viven al fondo, en una galera de lámina que hizo provisionalmente, “Pero en el día es un calentador y en la noche es una refrigerador, porque así es la lámina. Aquí tengo todo junto mi comedor, cocina, mi recámara, mis muebles, todo. Las demás cosas las tengo guardadas en casa de mi vecino”.
“Nos sentimos engañados, jugados, nos entrevistó personal de SEDATU y no pasó nada. Nos vieron la cara los de gobierno, ya no nos quieren apoyar, así estamos 64 folios de damnificados, y hay más de cien familias que no fueron censadas”, concluye.

Yo me quedé con mi número de folio, pero nunca me entregaron mi tarjeta: Carmita Hernández

Para María del Carmen Hernández, le entregaron su número de folio, porque se le cayó su casa y su tortillería Ebenezer, pero nunca le llegaron las tarjetas de SEDATU con los 120 mil pesos.
Entrevistada en el lugar en donde Fundación Azteca le entregó una mini casa de 6 metros de frente por siete metros de fondo, Carmita Hernández dice que de los cien damnificados que salieron sorteados con casas de Azteca, no les entregaron las tarjetas. “Dicen que el alcalde de Tonalá se asoció con el personal de SEDATU para no entregar esas tarjetas, que sí salieron, pero nunca las entregaron”.
En un breve recorrido por su mini casa, se observa que no está repellada, tiene techo de lámina de asbesto, material catalogado como cancerígeno por el Instituto Nacional de Cáncer, no tiene loseta, es un piso de cemento rústico, una cocina de metro y medio por dos metros de fondo y pegado a ésta, el baño. En la parte de atrás no hay fosa séptica, pero tampoco le dieron Rotoplás, “así no me puedo pasar, por eso sigo viviendo en casa de mi hermana”.
“Yo le quiero enviar un mensaje al gobernador: no se olvide de Paredón, que necesitamos ayuda urgente, le doy gracias a Dios por esta casa, pero no se olviden de nosotros, ojalá nos hubieran dado una casa digna. La tarjeta nunca me llegó, pero dicen mis vecinos que sí vieron la tarjeta con mi nombre, pero nunca me la dieron y sin embargo, nos tomaron foto con el folio en el pecho, yo no sé para que lo hicieron, solo para comprobar que nos entregaron tarjeta, pero nunca llegó nada”, concluye.
Otros damnificados a quienes sí les llegó tarjeta de SEDATU comentaron que han pasado brigadas de empleados de SEDATU y han estado extorsionándolos, de que si nos les dan 3, 5 o diez mil pesos, van a decir que están mal construidas sus casas y les van a dar de baja, para que ya no les lleguen los depósitos parciales (con 4 depósitos en cuatro meses).
Así, a casi cuatro meses del terremoto del pasado 7 de septiembre que destruyera cientos de casas en esta pesquería, los damnificados siguen viviendo en patios, en jardines, porque hay mini casas inconclusas y a más de 65 no les llegó tarjeta de SEDATU.
 

Síguenos en Twitter

Únete en Facebook