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Texto y fotos: Sergio Melgar.
Allá una foto con su papá y el torero el Queretano a los diez años. Otra ya de adulto en el Azteca, con matadores como Pablo Hermoso de Mendoza, otras fotos con luchadores como el Hijo del Santo y otras fotos con jugadores del Cruz Azul, su equipo preferido.

Es Enrique Rios Díaz, reportero de deportes, que por azares del destino estudió turismo en la UNACH pero a lo largo de sus 49 años (cumple 50, este 2 de octubre) la vida lo llevó a convertirse en reportero de deportes primero en la radio y luego en Canal 10.
Hace tres años le detectaron cáncer en la garganta, en las cuerdas vocales y la laringe en cuarta etapa, pero a pesar de más de 35 sesiones de quimioterapias no se ha rendido, ni lo piensa hacer.
Su clave para pensar así: “mucha fe, actitud y muchos huevos”, dice a través de una válvula que le permite hablar quedamente, pero que también lo cansa, por eso su amigo Fernando Gutiérrez, otro reportero de deportes, acompleta cada frase, cada anécdota, en la casa de Kikín, como lo conoce el gremio periodístico.
Sus inicios en la radio de los ochentas
-Cómo inicias en la radio?

-Inicié en el 86, en Radionúcleo, no me quedé, me echaron grilla, me mandaron a la UD, con Alejandro Ariciaga a quien le dije: yo estudié no para estar en la UD. La verdad, estudié turismo, son empíricamente comunicador, luego estuve en la XETG, estaba Augusto Solórzano con Reporteros en Acción, Mario Tassías. En esa etapa, se dedicó de lleno al deporte, pero en Organización Radiofónica inició Cafecito en mano, de seis de la a las diez de la mañana, había interacción con radioescuchas, estuvo siete años allí. Era tipo revista.
-Cuando entras a Canal 10?
-Hubo dos etapas, primero en el 94, allí inicié haciendo deportes, estaba César Cancino, Mario Tassías, me fui a MVS en 99, allí daba deportes, en 97-98 en Canal Cinco y en 99 me fui a MVS con Enrique Monfort. En el 2000, Pablo Salazar trae a los Jaguares, y empieza a producir tres programas sobre Jaguares, con las narraciones, antes con las funciones de box y la lucha libre en radio. Yo tuve la oportunidad de recorrer con él (dice Fernando Gutiérrez) gran parte de Chiapas porque había lucha libre y teníamos que transmitirlo en fines de semana. Un año recorrimos los fines de semana en el sexenio de Juan Sabines: Jairo Almazán, Enrique Rios y tu servidor. Era una madriza, porque teníamos que transmitir y regresar el mismo día.
En Chamula, desde temprano que llegamos, ya estaba armado el ring en pleno parque central de Chamula, nos invitan a desayunar antes de la función, pero sacaron un galón de Posh tanto para reporteros como luchadores y no se podía despreciar. Sacron otra garrafa de Posh, pero entonces ya nos paramos para cambiarnos ya que iba iniciar la lucha, narramos bajo la lluvia porque empezó a llover.
Antes de ser reportero de deportes, fui reportero de espectáculos, yo competía con Manuel Peña Carreón.
-Cómo te das cuenta del cáncer en la garganta?
-Se me fue bajando la voz, tenía que narrar un partido México-Honduras, y como se bajaba el tono de voz me tomé en tequila, estaba resfriado, y pasó el resfriado pero se me siguió bajando la voz y allí fui con un médico. El doctor Orantes me dijo: vete a México y allá a través de una tomografía me detectaron cáncer en las cuerdas vocales, estaba atrás de las cuerdas.
Fernando dice que esa vez se fueron en camión los dos, pero en el Siglo XXI no hay estancia, vas a la consulta, a las biopsias, pero no hay donde quedarse, los doctores fueron directos: usted tiene cáncer, etapa cuatro, fase terminal.
-Llevé 35 radioterapias, tenía todo quemado, luego las quimios.
Asegura Fernando Gutiérrez: “Me veo más jodido yo que él, pero el año pasado se le cayó el pelo, adelgazó, ahora ya se ve mejor”.
Enrique Rios asegura que la radioterapia y quimioterapia le baja las defensas, le provoca vómito y diarrea.
“Sigo aquí porque Dios es grande y por mis huevos”, subraya quedamente, pero con una sonrisa.
Fernando señala que tiene una cánula, pero adentro tiene una prótesis, para que pueda hablar, pero una prótesis genérica le cuesta más de 40 mil pesos, hay un accesorio electrónico con el que podría hablar mejor, hemos tocado puertas, pero esa prótesis es anual, caduca cada año, y él ya lleva año y medio. Así que van a viajar el próximo 14 de agosto pero ya deben llevar la prótesis.
“Por eso convoqué a esta carrera de solidaridad de 7 kilómetros, sale uno del parque de la Juventud, llegan al parque de la Marimba, se van por un camino de terracería hasta Casa Kolping, llegan a donde era la fuente y allí dan la vuelta para terminar en el parque de la Juventud. El donativo es de cien pesos. Hay una cuenta de Banorte a nombre de Enrique Rios Díaz, es la número 0489876167. Desde 20 hasta lo que gusten, señala Fernando.
“Allí vamos a rifar regalos, para recaudar más”, señala Fernando.
En la entrevista, asegura que a través de misas de sanación, el cáncer se ha detenido. En diciembre pasado, le hicieron un chequeo médico y ya no tenía nada en el cuello. Hay cinco lugares, entre ellos Casa Belén en Plan de Ayala. Y se ha vuelto seguidor de Yhavé.
Enrique Rios continúa trabajando en Canal 10, él redacta la nota, y otro reportero presta la voz. Ha comprado suplementos de calidad de Alemania, de otros países, muy caros, pero que lo han ayudado. La directora general, Susana Solís ha sido muy flexible para darle permiso cuando tiene que viajar a México, a sus chequeos, a la quimioterapia.
Fernando dice que para el tipo de cáncer que tiene Enrique, es para que no estuviera más aquí, porque está en cuarta etapa, fase terminal.
-Tu secreto Enrique, cuál es?
-Fe en Dios, actitud y muchos huevos”, responde. Me volví judío cristiano, adoro a Yhavé Dios, todo me ha salido bien. Tengo dos hijos, uno está estudiando comunicación, quería estudiar cinematografía pero es una carrera cara, y mi hija está en el Cobach, en la prepa.
Fernando afirma que Enrique está divorciado de su pareja, ahora vive con su papá. “Yo lo conozco de hace muchos años, fuimos compañeros, adversarios, yo no tengo dinero, poco tiempo, pero lo he estado acompañando en los viajes, en las quimios”. El 14 de agosto va a un nuevo chequeo y que le cambien la prótesis, para que continúe hablando, aunque sea de manera grave y queda a través de la cánula de la garganta. Platica de un funcionario que les prometió comprar la prótesis, pero nunca cumplió. Dice que en último viaje, a quien se le subió la presión fue al propio Fernando, y lo atendieron de maravilla en el IMSS siglo XXI.
Enrique dice que hay amigos que se han retirado, pero han llegado nuevos amigos, que lo han apoyado.
-Cuánta gente esperan?
-Lo que Dios quiera ponernos, muchos dicen: no voy a correr, pero voy a pagar mi donativo, esperamos por lo menos mil personas, pero las que lleguen, si Dios está con nosotros-subraya Fernando Gutiérrez.
Y kikín remata: “Ya no quisiera ir a México, pero voy seguir adelante por Yhavé y con huevos, muchos huevos”.
 

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